En el recuerdo
En el recuerdo
Coincidimos de nuevo en el mismo lugar
que la última vez; cuando me viste, me saludaste y, al igual que la
primera vez que nos vimos desprendías esa risueña y extrovertida
actitud que tanto me llamo la atención.
¿Qué mejor lugar que un festival para
encontrar un amor de verano? No nos conocíamos y aún así nos
sentimos tan cercanos, en sintonía suficiente para hacernos sentir
eternos, tan eternos como cualquier mortal se puede sentir en siete
míseros días. Tras eso cada uno volvió a su lugar, poniendo entre
nuestras camas un mundo que sabíamos de sobra que ni tú ni yo
podríamos recorrer.
Entretanto cada uno vivió su vida, no
te imaginas la cantidad de cosas que en un año pueden ocurrir, las
cosas cambian y para cuando me enteré de que tras un año nos
volveríamos a ver, no supe como sentirme, desde luego no fue ni por
asomo un sentimiento parecido al que me quemó la primera vez.
Hacía ya un año de esa primera vez y
en esta ocasión yo ya no era la persona que esperabas encontrar.
Joder, todo el mundo cambia y, al parecer, ha sido mi tónica de este
último verano, todos se empeñaban en recordármelo. Aún así,
insististe y, trataste de hacer como si nada hubiese cambiado, como
si siguiésemos siendo los mismos que cruzaron miradas ese pasado
verano, trataste de volver a ser lo aquella vez fuimos y que ya nunca
volveremos a ser. Te conformaste con eso, te ayude a poder hacerlo.
Quizá fue la esperanza de salvar el
paso, de no tener que explicar que de todo aquel verano de 2016 ya
solo quedaban las cenizas, que aunque aún no tú no lo supieses todo
lo que ha hubo entre nosotros ya solo vivía en el recuerdo.
Así que lo mejor que puedo hacer será
cerrar la puerta que me lleva hasta ti y guardar en el recuerdo todo
aquello tan real que vivimos por si urge recordarlo, por si urge
recordarte.
Comentarios
Publicar un comentario